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La mujer, en la península de Chucuito, aprende a cocinar desde niña. Todos los detalles culinarios las hereda de la misma manera que su mamá o su abuela. Una generación entrega a la próxima una cuantiosa complejidad de secretos gastronómicos que si quisiéramos incluirlas en una enciclopedia, esta tendría que ser muy gorda y de varios tomos. |
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Muchos de estos secretos culinarios provienen de las hogareñas cocinas tiwanaquenses. La cocina Lupaka también ha dejado algunos sabores propios... ¿Acaso nuestro paladar podría distinguirla? |
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